Prostituirse. Eso es lo que hago yo de ocho a tres, todos los días de la semana, de lunes a viernes (descontado un mes por vacaciones y alguna que otra ausencia por enfermedad. Uno de mis momentos más gratificantes es despertarme por la mañana sabiendo que ese día no voy a poder ir a trabajar a causa de cualquier indisposición pasajera). Y encima, socialmente, está bien considerado (banquero, qué suerte tienes cabrón).
La mayorí [...]
Leer más...
La mayorí [...]
Leer más...
Tags: prostitucion, proxenetismo, puto
En varias ocasiones (clientes y compañeros) me han sorprendido mientras miraba embobado el cuerpo angelical de la joven dependienta. Cuando entra, todo mi abultado y renuente aparato racional se queda entumecido ante su sola presencia (al verla, me quedo petrificado, como una montaña que escondiera entre lo más hondo de sus cimientos un volcán… que nunca llega a explosionar). A veces parece querer buscarme nada más llegar, o cuando yo no la observo, pero [...]
Leer más...
Leer más...
No puedo evitarlo. A veces me involucro en exceso con los problemas de la gente que se sienta ante mi mesa (será que tengo vocación de confesor o de misionero, y no me quedo en paz conmigo mismo hasta que no consuelo sus penas o les resuelvo los problemas que me plantean). Seguramente será esa la razón que lleva a muchos de los clientes a esperar a que sea yo el que los atienda, aun estando libres otros compañeros (incluso son capaces de dejarlo par [...]
Leer más...
Leer más...
Tags: compasión, misionero, reconocimiento, megalómano, dios, hogar
Mi compañero de caja (Benito, Beni) es un auténtico desastre. Desaliñado, bocazas, poco sutil en el trato y, en cuanto a su eficiencia en el trabajo (lo más importante para todos: empresa, clientela y quienes lo sufrimos durante siete horas al día), una completa calamidad. Uno de sus hábitos más nefastos consiste en llegar tarde con demasiada frecuencia, lo cual ocasiona inevitablemente una serie de trastornos en lo que debiera ser el normal y cor [...]
Leer más...
Leer más...
Tags: cabezón, estropicio, desastre, desorden, incompetencia
Si no arrastrábamos en nuestro oficio ya suficiente estrés y ansiedad desde el inicio de esta ya larga y pegajosa crisis financiera (provocada por las malditas hipotecas basura de los putos USA), van y destapan hace pocas semanas un nuevo escándalo, el del tal Madoff (otra vez originado en el mismo sitio de antes. Da que pensar. Acaso los bajos del Imperio no sean más saludables que las cañerías de una pestilente y colosal cloaca).
Escuché la [...]
Leer más...
Escuché la [...]
Leer más...
Tags: confianza temor alarma
Sigo sin atreverme a mirarla con franqueza (un simple choque de miradas puede llevar consigo consecuencias imprevisibles, o lo que es lo mismo, una sencilla chispa puede devastar un extenso bosque milenario o convertir en piltrafa la imagen de prudencia y de mesura que uno ha cultivado a lo largo de cuarenta años). Viene casi todos los días para ingresar el importe de las ventas realizadas por la perfumería en la que trabaja durante la jornada anterior. Nada más [...]
Leer más...
Leer más...
Tags: seducción, voluptuosidad, sofoco, gozo
Además de Trini (ya la conocéis: la fashion mari de la maceta), tengo otros compañeros que me gustaría presentaros en sucesivas entradas de este diario. Hoy lo haré con mi jefe (esta palabra siempre me chirría en los oídos, causándome la misma sensación desagradable que un comentario injurioso). Ya estaba de director en la oficina cuando yo llegué. Alto, elegante, tirando a guapito y con ese ligero frunce despectivo en los lab [...]
Leer más...
Leer más...
Tags: jefe, utopía, autogestión

